
historia
Yo tenía 12 años, mes de noviembre del año 1996, norte de la ciudad de Bogotá, cuando me enfrenté sola por primera vez a la cocina.
Desde muy niña siempre había mirado a mi mamá cocinar, sentada en una silla junto a la puerta que daba acceso a la cocina y haciendo miles de preguntas.
Pero esa noche fue diferente: yo tenía que cocinar para mi hermano Ciro Alejandro y para mí, vaya sorpresa, mi mamá no estaba en el apartamento.
Hice pasta con salchichas y recuerdo que quedó delicioso, el mismo sabor de mi mamá dijo mi hermano y yo también lo percibí y me lo creí.
Desde ese día, empecé a cocinar todo el tiempo en la casa, hacia postres para llevar y vender en el colegio, a los vecinos, a mi familia, mejor dicho, a todo el mundo.
Mi pasión por este inmenso mundo de la gastronomía empezó a crecer y más cuando mis comensales me aplaudían.
Ya han pasado más de veinte años desde aquella noche, desde esa primera vez y mi pasión sigue creciendo, cuando estudio más del tema, cuando visito restaurantes y hablo con mis colegas, cuando veo como le cambia la cara a las personas cuando prueban un plato hecho con amor.
Para mí la gastronomía se convirtió en un estilo de vida, en una forma de cambiar vidas y de impactar a una sociedad que cada día tiene menos tiempo para disfrutar.
Gracias por acompañarme en este viaje gastronómico que vivo a diario a través de mis experiencias y que con gran pasión comparto contigo.
Catalina Verónica Pérez Jaimes.
