
Foto de Anna Shvets en Pexels
En estos últimos días la palabra “reinventarse” suena, se escribe, la dicen, la aconsejan por todos lados, medios de prensa, redes sociales, consejeros, etc, y el sector de HORECA (hoteles, restaurantes, catering) no es ajeno a ello.
Hemos visto por las noticias y con testimonios de sus propietarios, como muchos restaurantes empezaron a prestar el servicio a domicilio, muchos incluso sin tener experiencia para ello, semanas después de que el gobierno colombiano nos colocara en aislamiento obligatorio.
Inicialmente como era de esperarse a todos les empezó a funcionar hasta que llego el “Dia de la madre” domingo 10 de mayo 2020, el mejor día planeado para las ventas del año para los restaurantes – la experiencia y resultados de años anteriores así lo demuestra-.
¿Pero qué sucedió? el tema se salió de las manos por parte y parte, tanto para los colegas restauranteros como para los clientes.
Yo desde que estoy en este sector de la gastronomía, siempre le he celebrado a mi mamá ese día cocinándole en casa lo que a ella más le gusta, porque las experiencias en los restaurantes a los que hemos ido ese día tan especial siempre han sido nefastas.
Y este año, con todo lo que ha sucedido pues no iba a ser la excepción, sumándole ahora que todo viene en icopor o cajas de cartón, recorre una buena parte de la ciudad y ahí si misión cumplida por parte de los restaurantes – eso creen ellos- y uno como cliente cruzando los dedos para que el pedido llegue en un estado admisible.
Yo me coloco en los zapatos de todos los emprendedores y dueños de restaurantes, la de sus socios si los hubiere, han invertido tiempo y dinero en su sueño y en la experiencia de emprendimiento para atraer clientes. Han luchado para conseguir un estatus en el sector y ser reconocidos y muchos lo han logrado.
En esta época de incertidumbre en la que nos encontramos, ya que no estamos en la pronta lista de sectores para reabrir, entonces, te pregunto a ti que me lees, para que me ayudes a descifrar el tema:
¿Los domicilios son la respuesta? ¿Es mejor cerrar totalmente y esperar a ver si podemos volver?
Para mí y que ya he pasado por varias experiencias con pérdidas económicas te puedo decir que la respuesta, es decir:” Hasta pronto”, cerrar y no endeudarme haciendo compromisos de pagos con arriendos, préstamos bancarios, etc.
Dirás que soy desalmada, porque así dejaría a muchas personas en desempleo, en una pandemia. Y aquí aparece la palabra en boca de todos y la solución: “Pues reinvéntese”, pues yo te digo a ti, no tienes que reinventarte y salir con la nariz roja de payaso para atraer clientes. Es preferible decir NO, desde un principio y no con un mal servicio o domicilio y arruinar lo que has trabajado durante un buen tiempo.
Porque no pensamos más allá, apenas podamos reabrir, si yo cerré a tiempo, ahora tengo un “colchón” económico para comenzar y volver a generar empleos (que nos van a hacer mucha falta), pero con los pies en la tierra.
¿Cómo así?
La respuesta es obvia: Volvemos para comprar productos locales, fruta y verdura de temporada, con pagos de arriendos lógicos no para volver millonarios a terceros y perder lo poco que nos quedó, generar economía y hacer crecer a las famosas PYMES que tanto quedaron olvidadas en esta pandemia, o bueno siempre han estado olvidadas, no solo lo digo yo, lo dicen los colegas del sector.
Los grandes monopolios, en muchos sectores, van a terminar cerrando sus negocios, porque no es de reinventarse y seguir cobrando por las nubes, sino adaptarse al nuevo bolsillo. Y nosotros como clientes, ¿seguiremos pagando precios super elevados por conseguir un nivel entre nuestro circulo?
Será que ahora si vamos a empezar a valorar a ese “pequeño” empresario que lucha día a día para ganar espacio en nuestra mente y estómago.?
No es que ahora todos salgamos como locos corriendo a comprarle a todo el mundo que quiso empezar a emprender en esta época porque vio la oportunidad de generar dinero.
Yo te digo, zapatero a tus zapatos, y respetemos a los que hemos estudiado, nos hemos sacrificado horas de pie, nos hemos cortado cocinando y hasta hemos recibido insultos de clientes. Pero todo eso nos hace más fuertes, y día a día enfrentamos esos llamados “voleos” a las horas pico de nuestros negocios.
Reinventarse no es la palabra específica para un mundo que cambió. Es cambio en la visión que tenemos de hacer negocio, es sacarle provecho a eso que tanto hemos estudiado y trabajado, es darle valor a nuestra mano de obra, es saber escoger y elegir.
Volvamos más humano nuestro sector gastronómico, más factible para todos, considero que este giro nos mostró que no existen los estratos, nosotros los creamos, y la comida es una necesidad básica del ser humano, no importa donde resida.
Explotemos el valor tan increíble que tenemos como colombianos en nuestra gastronomía, el lujo imperceptible de que en cada departamento tenemos platos típicos diferentes.
Por qué no mostrarle al mundo nuestro mejor lado, apoyándonos, hay que volver a las plazas de mercado que tienen tesoros increíbles y personas maravillosas atendiendo, movamos la economía nosotros mismos.
Para mí la palabra que debemos rescatar es HUMANIZAR y al mismo tiempo poner los pies en la tierra adquiriendo productos reales con precios reales. Creo que ya con tres meses con el bolsillo amarrado, hemos aprendido a hacer mercado, a mirar los precios y no marcas, porque el beneficio es el mismo.
Y te dejo esta conclusión: llevo ya casi tres meses de aislamiento y no me reinvente en nada, no hice la tarea para muchos. Pues no me importa, lo que hice fue optimizar mi talento de otra manera y devolverle al mundo, universo, humanidad, como quieras llamarlo, un poco de lo que me ha dado, demasiado sencillo para ser real, pero es real.
Un abrazo, Cata.
